En esta colaboración con National Geographic España, Charlie Sarria recorre el Torcal de Antequera (Málaga) para acercar al público el valor geológico de uno de los paisajes kársticos más singulares de Andalucía. El enfoque del contenido conecta divulgación, naturaleza y patrimonio: el Torcal no solo impresiona por sus formaciones rocosas, también funciona como un archivo natural que conserva evidencias de un pasado marino.
Hace más de 150 millones de años, esta zona estuvo cubierta por el mar. Ese origen explica por qué, en medio de un entorno montañoso, pueden encontrarse fósiles marinos incrustados en la roca. Entre ellos destacan los amonites, cefalópodos extintos con conchas en espiral cuya presencia ayuda a reconstruir la historia de antiguos océanos, los cambios del clima y la evolución geológica del territorio a lo largo de millones de años.
La pieza pone el foco en la importancia científica de estos restos: cada fósil aporta información valiosa sobre el entorno en el que se formó, y sobre los procesos naturales que transformaron sedimentos marinos en roca, y roca en relieve. A la vez, el contenido subraya un mensaje esencial de conservación: los fósiles no son souvenirs. No deben arrancarse, moverse ni dañarse. Respetarlos es proteger un patrimonio natural y cultural irrepetible, y garantizar que lugares como el Torcal sigan contando su historia.
